Proyecto participativo que surge como respuesta a diferentes situaciones que se nos han presentado en la práctica de la arquitectura, las cuales nos han llevado al cuestionamiento continuo de nuestra labor y los alcances de la misma.
Como arquitectos nos encontramos ante la posibilidad de establecer un diálogo con diversos actores sociales y es por ello es que insistimos en que nuestra labor debe ser un puente entre gente que no tiene un espacio habitable, o quiere mejorar el que tiene, y otros que se deshacen de materiales y elementos que todavía tienen vida útil. Así surgió este proyecto que desde el 2010 hemos llevado a cabo, ayudando a comunidades en la periferia de la ciudad de México.
Está dinámica se inserta en un contexto en el que, desde la arquitectura, se buscan formas de minimizar el impacto ambiental de los desechos provocados por las obras y en donde cada vez es más necesario fomentar dinámicas de participación entre la gente, en la búsqueda de un bienestar mayor para las comunidades.
Este proyecto fue incluido en el Archivo digital que formó parte del Pabellón de México en la 15ª Bienal de Arquitectura de Venecia 2016.