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Casa Avándaro












La idea inicial de este proyecto fue la de construir una casa de campo que respetara la topografía y la vegetación preexistente en el terreno. Se diseñó una casa de volúmenes bajos para no alterar drásticamente el paisaje y que la casa no tenga una presencia imponente, dejando que el lugar siga teniendo la esencia natural original.

Los cuerpos que conforman la casa están dispuestos de tal manera que se adaptan de la mejor manera a los claros del terreno que no tenían vegetación. Durante el proceso de la construcción no se derribó ningún árbol. Se previó también la construcción de terrazas de grava y un estabilizador reciclado, para permitir que el agua se filtre de manera natural al subsuelo.

El proyecto se compone de cuatro pabellones de acero y dos articuladores entre ellos. Estos dos componentes funcionan como contrarios. Mientras los pabellones de acero son espacios cartesianos muy transparentes, en contacto con las visuales, los articuladores son espacios cerrados con solo algunas aperturas a vistas muy específicas. Además, las cajas de acero se suspenden sobre el terreno mientras los articuladores tienen contacto directo con él. Los materiales seleccionados para los pabellones y articuladores también refuerzan esa idea de opuestos. Esta condición permitió generar transiciones espaciales que enriquecen los recorridos internos, a la vez que otorga diferentes sensaciones a los espacios para estar y los que son para transitar.

Adicionalmente, se dotó a la casa de otras tecnologías para que tenga el menor impacto en el lugar en el que se inserta, como lo es un sistema para la recuperación de agua de lluvia y otro para el tratamiento de aguas residuales.