Concurso Plaza Bicentenario


Actualmente la Plaza Tlaxcoaque, lugar en donde se ubica la propuesta, tiene una serie de carencias debido a diversos factores, uno de ellos el aislamiento que provoca el incesante flujo vehicular a su alrededor. Otro problema es la falta de apropiación que se desprende de la escasez de vivienda relacionada directamente con el espacio, y por último, el abandono que caracteriza en general a esta zona. Estas problemáticas fueron, en lo particular, las que nos dirigieron en el diseño de la nueva plaza, que tiene la vocación de abrirse para facilitar el acceso al visitante y cómo metáfora de la inclusión, tan necesaria en nuestro país.
Por otro lado, también fue de gran atractivo para nosotros el carácter simbólico que se infiere de las bases del concurso, ya que la plaza en sí misma puede funcionar como referencia para la zona, pero más aún, al incorporar un elemento puntual, cargado de tantos significados, el reto se enriquece. Es difícil pensar en un elemento simbólico a priori, cuando la mayoría de las veces es el tiempo el que dota de significado.