Escenografía para la obra Crimen y Castigo


Eolia y Teatro Versus / Barcelona / 2005. El deseo de Raskolnikov de limpiar su conciencia de pesadillas y locura, es representado a través de las telas blancas que cubren todo el espacio y objetos en escena, mismas que a través de la suciedad que tienen muestran un ambiente decadente y recuerdan los asesinatos que cometió.
Un espacio delimitado y en tensión por plataformas que se encuentran en la periferia, dependiendo de su ubicación y desplazamiento genera los diferentes lugares de la obra sin salir de escena (habitación, calle, comedor…). La escena siguiente al asesinato se tiñe de rojo por una tela de ese color que sale de la cama al entrar Raskolnikov y cobijarse en ella, prueba del crimen cometido y recordatorio para el espectador.